Otro tipo de trastorno somatomorfo es el trastorno de conversión. Este trastorno es una enfermedad mental con síntomas neurológicos (sistema nervioso), no simulados, como la parálisis, la ceguera, el entumecimiento e incapacidad para hablar, los cuales no se pueden explicar por una valoración médica.
El trastorno de conversión puede ocurrir por un problema psicológico, tras una gran situación de estrés, o porque tienen algún trastorno disociativo o de personalidad.
Según el DSM IV, los criterios para el diagnóstico del trastorno de conversión son la presencia de uno o más síntomas que sugieren una enfermedad neurológica y por factores psicológicos. Este trastorno no se explica por la presencia de alguna enfermedad, por efectos directos de una sustancia o por un comportamiento culturalmente normal. Se pueden dar varios síntomas en el trastorno de conversión, como déficit motor, crisis y convulsiones y déficit sensorial.
En el siguiente vídeo se observan los síntomas de esta enfermedad:
El tratamiento del trastorno de conversión se puede hacer mediante psicoterapia y manejo del estrés, que ayudan a la persona a reducir sus síntomas. Por otro lado, la(s) parte(s) del cuerpo afectadas, deben recibir fisioterapia o terapia ocupacional hasta la desaparición de los síntomas.
Aquí hay un artículo donde te explica los fundamentos para identificar un trastorno de conversión.
Cómo identificar un trastorno de conversión